00Hay mucho debate sobre la cuestión de si caminar descalzo es una buena practica o no. La verdad es que hay respuestas de todo tipo sobre este tema.
No siempre andar descalzo va a ser perjudicial y no siempre va a ser favorable para nuestra salud. Esto va a depender mucho del tipo de persona y de la superficie o lugar por el que se esté andando descalzo.
Llegados a este punto vamos a diferenciar entre las ventajas e inconvenientes de caminar descalzo dependiendo de la situación. También veremos a quién le beneficia y a quién le podría perjudicar realizar esta acción.
Caminar en este tipo de superficies puede ayudarnos a activar nuestra circulación. Sobre todo en el caso de la playa. Caminar por la orilla del mar con el agua chocando contra los pies ayuda a activar la circulación de retorno en nuestras piernas.
Caminar descalzo puede hacer que músculos que se mantenían atrofiados dentro del calzado comiencen a tener movilidad. Esto nos ayudará a evitar posibles lesiones al tener el pie más fortalecido.
Los pies tienen multitud de terminaciones nerviosas. El contacto directo con determinadas superficies puede hacer que sintamos una sensación placentera y liberadora. Esta sensación combatirá directamente al estrés o ansiedad que podamos estar sintiendo.
Al andar descalzos en superficies ásperas tendemos, por norma general, a realizar una mayor pronación. Este cambio de pisada puede hacer que aparezcan dolores en el arco plantar o el talón. También podría generar lesiones o patologías.
Sobre todo en época de verano tendemos a andar descalzos en piscinas, vestuarios o baños. Estos lugares son focos de bacterias y la forma más común de contraer el conocido y doloroso papiloma. Otra de las razones por las que suelen aparecer hongos e infecciones es por no secarse bien los pies e ir con ellos húmedos.
Aumentan mucho las posibilidades de padecer patologías y
lesiones. Cuando nuestra musculatura de los pies es débil será fácil que
empecemos a notar dolores en la zona plantar que puedan derivar en una
metatarsalgia o fascitis plantar. El caminar descalzo también aumentará las
posibilidades de torceduras o caídas que puedan desembocar en lesiones.
Personas con diabetes y ancianos tendrán una mayor tendencia a sufrir los inconvenientes de caminar descalzo. La falta de musculatura en el pie es un factor clave por el que son propensos a padecer problemas en los pies y necesitarán esa protección extra que nos da el calzado.
Personas que tengan unos pies sanos y con una musculatura correcta podrán disfrutar de los beneficios que aporta el caminar descalzo. Para los bebés también será una buena práctica, que influye directamente en su desarrollo físico y cognitivo.
Aunque puedan disfrutar de esos beneficios nunca conviene abusar de caminar descalzo. Una correcta combinación entre andar descalzo y con un calzado cómodo mantendrá nuestros pies sanos y perfectos para seguir con nuestra actividad diaria.